jueves, octubre 23, 2014

El cortado a mano



Nociones de cortado a mano


                            El cortado a mano se efectúa con una cuchilla que el mismo cortador prepara con un tubo de bronce aplanado en uno de sus extremos y por el cuál introduce un fleje de acero, generalmente de 0,5 mm de espesor por 4 o 5 mm de ancho y que se lima transversalmente para obtener un filo. Este filo se asienta con una chaira de piedra o metal, repitiéndose el asentado cada 2 o 3 cortes. El tipo de filo dependerá del tipo de material a cortar, para cuero grueso, se usan filos tipo pico de loro o gancho, para materiales más finos, filos alargados con punta redondeada. Para fijar la hoja en el tubo de bronce, se hace un punzonado con una punta de metal.
                            El cortado se realiza apoyando los moldes sobre los materiales a cortar, y mediante esta cuchilla se va obteniendo las diferentes piezas que conforman el corte. Es un tipo de cortado más aplicable al corte de cuero y por lo tanto, requiere del operario, conocimientos propios del oficio como zonas de mayor o menor tiraje del cuero, sentido de estiramiento, calidades del cuero y aplicación en las diferentes piezas, aprovechamiento del material, etc.
                           Este tipo de operación suele remunerarse a destajo, estipulándose un pago por par, situación que impulsa la producción en cantidad en desmedro de la calidad y el aprovechamiento del material. Es común también, dividir el cortado entre cortadores de cuero y forro, disminuyendo así la carga valor/par por la menor calificación requerida para el cortado de forro.
                          Actualmente en muchas fábricas, se sigue utilizando el corte a mano por el carácter artesanal que tienen las mismas. Además, la alta rotación del modelaje por la estacionalidad, sumada a las bajas producciones, hacen que el costo de escalas de sacabocados pueda significar una inversión no amortizable en el tiempo de vida del producto. 

Herramientas de corte manual:

·        Cuchilla (tubo de bronce y fleje de acero).
·        Lima triángulo mediana
·        Chaira para asentar el filo (piedra natural o acero).
·        Superficie de corte (chapa de zinc, vidrio, teflón, goma).
·        Tiza o bolígrafo de grafito para numerar.
  Chaira o piedra
 
lima triángulo



domingo, agosto 31, 2014

PROTOTIPOS Y FICHAS DE PRODUCTO




Generación de muestras y fichas técnicas

Cuando se recibe un original del modelista, generalmente en cartulina de molde, es necesario generar un prototipo para ajustar el molde y verificar que cumple con los estándares técnicos, además de los requerimientos estéticos. También es una oportunidad para probar si los materiales elegidos para el modelo en cuestión son los adecuados. Este prototipo se corta manualmente y lo hace el cortador a mano. Una vez que se ha aprobado el original, se envía a escalar en cartón para hacer una prueba de escala, que verifica número por número, que la escala se ajusta a la progresión de las hormas que se usarán para la producción.
Esta prueba de escala también se corta a mano y de acuerdo al resultado de la misma se harán los sacabocados para el corte a máquina.
Este proceso y cada uno de los siguientes que se efectúan hasta obtener el prototipo, deben ser registrados paso a paso, anotando cada una de las operaciones y suboperaciones llevadas a cabo en una ficha de procesos que será la guía para la puesta en producción del nuevo producto.  
Esta ficha de proceso se desarrolla operación por operación, indicando la mayor cantidad de datos posibles para esclarecer al máximo el resultado esperado y como obtenerlo.
Se registra en estas fichas cambios de procesos o materiales, por ejemplo, si el modelista indica que el cuero a usar es una napa de 0,8/1 mm y se usa una de 1,2/1,4, se debe registrar ese cambio ya que puede afectar el resultado final, el corte podría quedar con escasez de material de armado o corto de punta, ya que el cuero es más grueso. Ante este resultado seguramente se ajustará el molde agregando algunos milímetros al armado, sin embargo, si al hacer la segunda prueba se usa el cuero originalmente recomendado y se ignora que se usó otro cuero para la primera prueba, se estará ante la necesidad de un nuevo ajuste, esta vez para disminuir el suplemento de armado. Datos importantes a registrar son también las temperaturas con las que se trabajaron los distintos materiales y su comportamiento. Los materiales termoplásticos de refuerzo, traen una ficha técnica con temperatura y tiempo sugeridos para obtener el mejor resultado de los mismos, y esto debe ser compatible con los materiales de capellada y forro, cualquier variación que se haya hecho en el proceso, en tiempo y/o temperatura, se debe registrar, y comprobar si el producto terminado está en los estándares buscados; caso contrario, será necesario cambiar los materiales.
En la ficha inicial se registran los pasos y los inconvenientes que se presentan en los procesos, para subsanarlos. En la ficha que acompaña al producto para su producción, figuran los pasos y la secuencia aconsejada. 
Por ejemplo, una secuencia de aparado sería:
1.       Coser pieza A con pieza B con 1 costura a 1,5 mm del borde, con atraque de 2 puntadas en cada extremo, con un largo de puntada de 3 puntadas por cm usando hilo título 40 color negro.
2.       Doblar borde de la pieza C
3.       Pegar pieza C sobre A y B. Coser con doble costura (separación entre costuras 4 mm), con largo de puntada de 5 puntadas por 2 cm con hilo título 40 color beige (Vahe 180).
Y así, sucesivamente, se debe registrar cada suboperación que se necesita efectuar hasta obtener el corte aparado y listo para las siguientes operaciones.
Idealmente, se deberían registrar todos los pasos y luego, ordenarlos en secuencia correlativa. Hay suboperaciones que necesariamente deben hacerse en secuencia; otras pueden ser movibles dentro de la secuencia y hacerse de acuerdo a la conveniencia o facilidad que pueda ofrecer hacerla antes o después. Siguiendo con el ejemplo anterior, si la pieza C tiene que quedar encima de las piezas A y B, necesariamente habrá que pegar y coser éstas antes. En cambio, si sobre la pieza C va una pieza de terminación como un puntera, tal vez sea indistinto colocar esta puntera antes o después de unir las piezas A y B con la pieza C, y el momento lo determine la carga de trabajo de la mesa y la máquina y/o la dificultad que ofrezca colocarla antes o después de tener la pieza C unida a las piezas A y B.

sábado, julio 12, 2014

Sobre hormas, medidas y buen gusto



La horma, el “charme” del calzado.

Ciertamente, la horma es un componente esencial para fabricar un calzado, y una buena horma  es imprescindible para lograr que ese calzado sea un objeto de deseo.

La horma oficia de maniquí, de copia del pie, razón por la que hay que verificar sus medidas técnicas, que responden a estándares generales. Estos estándares debieran responder a estudios de campo sobre la población a la que va dirigida el producto. Son distintos los requerimientos del pie de una persona de 20 años de los de una de 60. Las hormas elegidas deben tener en cuenta el mercado al que apunta el zapato que se va montar sobre ellas.
Por otro lado, también hay una línea estética en el diseño de la horma, que influirá en el resultado final, que hará que el calzado producido, además de ser técnicamente correcto, con su calce y quebrante adecuado, sea lindo, vistoso, atractivo desde la vidriera. Esta línea estética es el gusto del maestro hormero, ya que siempre se parte de un prototipo artesanal aunque luego la producción se haga a través de sistemas computados.


Y esta línea estética la dará un balance entre los distintos volúmenes que conforman una horma, a saber, el cuadro, que abarca la zona del talón, los arcos de la zona del bajo empeine o zona de enfranques, y la punta, que abarca la zona de los dedos. Claro está que las medidas técnicas que aseguran el calce deberán ser respetadas. Son las medidas que garantizan que un zapato de mujer de punta cerrada estándar número 36, por ejemplo, mida en su interior, desde el punto central del contrafuerte o talón hasta el centro de la punta 24 centímetros. Que esa punta se eleve del plano de apoyo de la planta 1 cm en su largo estándar  y que aumente si hay largo suplementario, esa elevación denominada quebrante o familiarmente pique. También, para ese mismo ejemplo, deberá tener un espacio interior de 21,48 cm, medido a la altura del arco metatarsiano, que es la base de los dedos, considerando 8,21 cm en la plantilla de armado y los 13,27 cm restantes distribuidos en el corte armado. Y que este espacio esté calculado descontando el espesor de la plantilla de presentación. Este es el desarrollo técnico de una horma. Actualmente, la mayoría de las hormas traen unas protuberancias muy suaves en la zona en que hay que tomar esta medida (1ra y 5ta cabezas metatarsianas), denominada ancho de planta. Unos centímetros más hacia arriba hay otro ancho a tener en cuenta, es el ancho empeine, que por estándar, debería tener 1 cm más que el ancho de planta.
El diseño de hormas tiene en cuenta otras variables.

Qué tipo de calzado se va a armar?

Ballerina, abotinado, sandalia, borceguí, botineta, bota. Cada tipología afecta al diseño de la horma y debe conocerse al encarar el desarrollo. Una ballerina de taco mínimo con punta redonda necesita una horma con poca “madera” en el empeine para lograr ajuste en el desboque. Una bota pide una línea de talón más recta y mayor perímetro a la altura de la llave. Las puntas muy finas son un riesgo para la durabilidad de las hormas, las que tienen punta de metal serán entonces las más aconsejables. 


Qué tipo de cliente va a comprar y usar el producto?

 Características como la edad, el género, la oportunidad de uso, determinan el calce y también el aspecto que se busca en el producto terminado. Una horma para un náutico tendrá el “canotier” pronunciado para ayudar al asentado de la costura talabartera. Un deportivo exige amplitud en la horma pero no requiere articulación de la misma. Una zapatilla masculina casual suele tener inspiración deportiva pero no es calzado de performance deportiva, la horma responde más al uso que al estilo del calzado.

Otros ítems importantes

 El armado artesanal manual es menos exigente con las hormas que el armado a máquina, admite hormas de madera. Si se decide que la base irá semillada o se cuenta con máquina de cerrar y semillar base, la horma deberá tener protección metálica, en la zona del talón de la planta (chapa-talón). El articulado de las hormas es imprescindible para diseños con desboques altos. Ciertas máquinas de inyección directa al corte imponen un formato especial del cuello de las hormas. El vulcanizado requiere de hormas especiales para ese proceso.

Numeración francesa y equivalencia en cm

La numeración usada en Argentina para marcar las hormas y el calzado que se produce con ellas, es la francesa. Un punto de numeración francesa mide aproximadamente 6,66 mm. Entonces, para saber cual sería el largo estándar de una horma según el número marcado, se multiplica el mismo por 0,666 cm. Para un número 36 da 24 cm. Las numeraciones norteamericana e inglesa se basa en medidas por pulgadas con equivalencias aproximadas para la numeración francesa.

jueves, enero 02, 2014

Sobre botas y botines...



Botas y borceguíes

Si bien son parecidos y se usan en temporada de bajas temperaturas, botas, botinetas y borceguíes son bien diferentes en cuanto al modelaje. Los borceguíes por definición, tienen cordones, tiras con abrojos o hebillas o algún sistema similar de ajuste, las botas y botinetas pueden presentar o no cierre, y esto define como se desarrolla el modelaje.
Las botas sin cierre son llamadas, botas de tipo caño o de montar. El modelaje se realiza con gráficos de cañas, de medidas estándar que se adaptan a cada altura de taco y a cada horma, que debe ser necesariamente, una horma para bota de montar. Esta horma tiene material suplementario en la zona de la llave de la bota, que es la entrada del pie en la bota, (además de la salida de la horma una vez armada la bota). Esta llave es una medida que cambia según se trate de botas para niños, adultos, hombres y/o mujeres, variando también el ángulo sobre el que se aplica, de acuerdo a la altura del taco. Esta llave con su largo y ángulo reglamentario es la que se aplica en el gráfico. Luego, sobre este gráfico se ubica el patrón de horma y se desarrolla el molde.
En las botas tipo caño es fundamental el llamado talón gamuza en el forro para “trabar” el pie al caminar ya que este tipo de calzado no tiene otra forma de ajuste. Las botas vaqueras y las botas salteñas pertenecen a este grupo y el modelaje responde al mismo.
Las botas con cierre se diseñan sobre otro gráfico que acompaña la forma de la pierna con medidas estándar y su propia llave con largo y ángulo diferentes para cada altura de taco. La horma adecuada para este tipo de calzado también es específica y una vez obtenido el patrón de la misma, se ubica en el gráfico y se procede al modelaje.
En estas botas, es aconsejable hacer una abertura triangular en el borde superior de la caña y elastizarla, logrando un mejor ajuste al calzarla y exigir menos esfuerzo al cierre en caso de ajustar mucho la pierna.
De igual manera, botinetas con cierre y borceguíes, se desarrollan sobre gráficos estándar con su correspondiente llave y sobre los cuales se ubica el patrón de horma, horma que también presenta una medida diferente en la zona del empeine y que responde a la llave mencionada. Las botinetas vaqueras con elástico pertenecen a este grupo y en consecuencia el modelaje también.
Es importante tener en cuenta que se habla de la botineta con cierre, una botineta sin cierre debe ser diseñada y graficada como una bota caño y armada en una horma para ese tipo de calzado.
En el molde o ficha de producto, debería constar el ancho de cierre que se calculó en el modelaje y hay que usar ese ancho;  un ancho mayor produce un armado no centrado ya que el centro del corte se desplaza hacia el lado contrario al cierre, si es un ancho menor, el componente textil del cierre puede estirarse y romperse o bien, podrían debilitarse, los dientes del cierre o el deslizador, y romperse al poco tiempo de uso.
Es conveniente al aparar el cierre, si el forro no se preparó para que cumpla esa función, agregar un refuerzo tipo espigarella en la zona de tensión para que soporte el tirón del armado.
En el aparado, los bordes de la pieza que lleva el cierre se pegan junto a los dientes del mismo, sin embargo, las costuras hay que hacerlas a un mínimo de 2 mm de los bordes para no entorpecer la carrera del deslizador.
El cubrecierre brinda protección al pie del usuario y a la vez facilita la carrera del deslizador.
Los elásticos de hebillas y en general cualquier elástico funcional, deben apararse con espigarella o refuerzos similares y hay que cortarlos antes de sacar de horma el calzado.
La tendencia actual muestra borceguíes con cierre, y el modelaje responde a la técnica de la botineta con cierre y mantiene las reglas del borceguí. La lengüeta es más que una pieza secundaria, cumple la función de proteger la delicada zona del empeine de ojalillos mal remachados y/o cordones muy ajustados, por esta razón es importante que en el aparado sea bien posicionada para que cumpla con su función adecuadamente y no se tuerza al caminar, y si el estilo del calzado lo permite, debe forrarse con un material suave y rellenarse con algún tipo de material espumado.

La elección de la horma también define la altura del contrafuerte, cuando la horma es la correspondiente, el contrafuerte puede tener la altura recomendable para brindar la estabilidad necesaria; en una bota o borceguí, el pie y parte de la pierna, están contenidos en el calzado y deben moverse como un todo y en realidad, las partes que intervienen en el caminar, pies, tobillos, piernas lo hacen con movimientos articulados, secuenciales e independientes. Además, el material del contrafuerte deberá ser más grueso que el usado comúnmente y por esto, sus bordes deben ser rebajados a cero.
El margen de armado, si bien siempre responde al tipo de material y sistema de montado, para un cuero de espesor medio, en armado convencional, el margen debería ser de 18 a 20 mm. La zona donde asienta el taco, conocida como base, debería “semillarse” para lo cual es necesario que las hormas tengan chapa en el talón de la planta y que la plantilla de armado cuente con refuerzo de cartón fibra en la misma zona.
Es fundamental el cambrillón aún en los tacos bajos.

Para brindar más confort, puede adosarse a la plantilla de armado goma EVA de 2 o 3 mm.
Para planchar mejor las cañas, se pueden reforzar con un no tejido autoadhesivo, que brinda firmeza y mantiene flexibilidad.
Una mención especial para las botas y borceguíes que se van a subir a las plataformas este invierno; este tipo de base no permite la flexión al caminar y obliga al pie a suplir esta falta con movimientos extras que a su vez, se ven limitados por las cañas, provocando malos esfuerzos y tal vez, consecuentemente, dolores musculares o tendinitis. La moda no incomoda?